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Natale hilare et Annum Nuovo!

21 diciembre 2009 2 comentarios

Categorías:General

Dioscuros: Cástor y Pólux

30 noviembre 2009 4 comentarios

En la mitología griega los Dioscuros eran dos famosos héroes, hijos gemelos de Leda y hermanos de Helena de Troya y Clitemnestra, llamados Cástor y Pólux o Polideuco.

En latín eran conocidos como Gemini, (gemelos) y a veces como Castores.

A pesar de su nombre, la historia de su paternidad es confusa. La versión más conocida es que Zeus se metamorfoseó en cisne y sedujo así a Leda. Por esto se dice con frecuencia que los hijos de Leda salieron de dos huevos que ésta puso. Sin embargo, otras muchas fuentes afirman que el marido mortal de Leda, el rey Tíndaro de Lacedemonia, fue en realidad el padre de algunos de los hijos, por lo que a menudo eran llamados con el patronímico Tindáridas. La cuestión de qué hijos eran mortales o medio inmortales y cuáles nacieron de un huevo u otro depende de la fuente: a veces se dice que Cástor y Pólux eran ambos mortales, y a veces que inmortales. Lo que sí coincide es que si sólo uno de ellos es considerado inmortal, éste era Pólux.

Para complicar aún más la cuestión, la historia de Zeus convertido en cisne se asocia a veces con la diosa Némesis. En esta tradición, era la diosa la que fue seducida y puso el huevo, pero éste fue entonces hallado, o llegó a manos de Leda. Sin embargo, esta historia suele asociarse más con Helena que con Cástor y Pólux.

Cástor era famoso por su habilidad para domar caballos y cabalgarlos y Pólux por su destreza en el boxeo.

 

Los Dioscuros en el reverso de una moneda del emperador Majencio.

Cuando Teseo y Pirítoo secuestraron a su hermana Helena y la llevaron a Afidna, los Dioscuros la rescataron y raptaron en venganza a la madre de Teseo, Etra. También acompañaron a Jasón en el Argo. Durante el viaje, Pólux mató al rey Ámico en un combate de boxeo.

Cuando Astidamía, reina de Yolco, ofendió a Peleo, los Dioscuros le ayudaron a devastar su país.

Cástor y Pólux raptaron a las hijas de Leucipo, Hilaira y Febe, y se casaron con ellas. Por esto, Idas y Linceo, sobrinos de Leucipo (o pretendientes rivales), mataron a Cástor. Pólux, que había recibido el don de la inmortalidad de Zeus, convenció a su padre para que lo concediera también a Cástor. Así, ambos se alternaban como dioses en el Olimpo y como mortales fallecidos en el Hades.

Su fiesta se celebraba el 15 de julio. Aunque en la mitología griega Cástor era mucho más venerado que Pólux, ambos tenían su propio templo en el Foro Romano (véase Templo de Cástor y Pólux).

Se dice que la constelación Géminis representa a estos gemelos, y sus estrellas más brillantes (α y β Geminorum) se llaman Castor y Pólux en su honor. Hay también fuentes antiguas que los identifica con las estrellas de la mañana y la noche. Otras fuentes designan a los Dioscuros el rol de patrones de los marineros, con esa advocación se les dedicó un templo en el puerto de Naucratis, Egipto.

 

Categorías:Héroes, Mitología

Jualiano el apóstata (Gore Vidal)

16 noviembre 2009 1 Comentario

 

Resulta inevitable comparar “Juliano” de Gore Vidal con “Yo, Claudio” de Robert Graves y es que el autor mismo hace referencia al clásico de Graves en su introducción tratando de anticiparse a las posibles críticas que pudiera recibir en cuanto a las fuentes de información de su novela.

Con eso en mente comencé la lectura de esta novela acerca del emperador romano derrotado por las fuerzas de la cristiandad para reestablecer el antiguo culto de los dioses grecorromanos. Se trata, y aquí una de las muchas similitudes aparentes con Graves, de una novela narrada desde la óptica del mismo Juliano que transcurre en un estricto orden cronológico desde su infancia hasta sus días como Augusto y eventualmente su deceso. De la forma en que está estructurada la obra al principio parecería que se trata de un clon más de las obras de Graves. Por si eso no fuera poco, la vida de Juliano fue muy similar a la de Claudio: príncipes perseguidos por las ambiciones familiares, en ambos un carácter más reflexivo que activo (al menos durante la infancia), dos personajes que eventualmente llegarían al trono gracias a las circunstancias y el amor de ambos por la lectura y el pensamiento helénico (si bien Claudio tenía mayor afición por la historia mientras que Juliano por la filosofía).

Hasta aquí todo esto suena un poco aburrido y seguramente repetitivo. Pero muy a pesar de mis comparaciones con otros clásicos y mi resistencia a enamorarme del libro, en él existe una cierta magia que al momento de concluirlo no queda más que admirarlo y entrañarlo profundamente. No sé si es la vida de Juliano por sí misma, el estilo de Gore Vidal o la atracción que genera esta época convulsionada de la roma imperial pero ciertamente fue una lectura, además de enriquecedora desde el punto de vista histórico, cautivante.

Precisamente la ferrea necedad de Gore Vidal de ampliar las fuentes históricas para su relato lo hacen mucho más completo que otras obras. Y esto se ve claramente en el mismo relato de la vida de Juliano al incluir a dos personajes adicionales como narradores de la misma: Libanio y Prisco, filósofos de la época con quienes Juliano tuvo una amplia amistad. El mismo Libanio dejó a la posteridad varios escritos sobre el emperador. El hecho de incluir las observaciones de estos dos personajes como parte de la trama la hacen no solo más rica sino también más dinámica con toques de humor inteligente como cuando Prisco comenta: “Nuestro Juliano –como todos nosotros- tiene algo de Tiberio en su carácter”, a lo que Libanio contesta: “La lasciva de Prisco es una inesperada consecuencia de su senectud. No tengo conciencia de que en mí exista algo de Tiberio, sino más bien todo lo contrario”.

Asímismo muchos de los hechos narrados por Juliano son refutados tanto por Libanio como por Prisco dejándonos una sensación de amplitud y veracidad en la trama. Incluso Gore Vidal presenta una bibliografía al final del libro en la que encontramos fuentes diversas como San Gregorio, Teodoreto y Edgard Gibbon.

¿Qué decir de la narración de la campaña persa de Juliano? ¿Y de la descripción de los misterios de Eleusis y Mitra? ¿O los sacrificios a los dioses antiguos y la resistencia de Juliano al establecimiento del cristianismo? Simplemente magistrales e inolvidables. Por no estropear la trama solo diré: uno de los mejores finales que he tenido la fortuna de leer.

Con esta clase de epílogos uno se pregunta si es normal (a riesgo de autonombrarse loco como el mismo Juliano) levantarse del lugar de lectura y aplaudir a un fardo de hojas:

“Ha terminado la edad de oro…Mientras tanto, los bárbaros están a las puertas de la civilización: Pero cuando rompan el muro no encontrarán nada valioso que tomar, solo reliquias vacías. Ha desaparecido el espíritu de lo que éramos. Así sea…La luz se fue con Juliano. Ahora no queda otra cosa que dejar que lleguen las tinieblas y esperar un nuevo sol y otro día, nacido del misterio del tiempo y del humano amor a la luz”.

Categorías:Historia, Lecturas

CLEOPATRA (1963)

16 noviembre 2009 3 comentarios

 

Cleopatra es una película estadounidense dirigida por Joseph L. Mankiewicz y protagonizada por Elizabeth Taylor y Richard Burton.

Sinopsis:El amado y victorioso Julio César se ve obligado a visitar Egipto con el fin de evitar la guerra civil provocada por la falta de entendimiento entre Cleopatra VII y su hermano, ambos monarcas del Imperio egipcio. Muy pronto César quedará cautivado por la inteligencia y belleza de la joven, haciéndola reina indiscutible de Egipto y (tras el nacimiento de su hijo Cesarión) su esposa legítima. La pelicula tambien se baso en la aparicion de la ùltima descendiente viva de la difunta reina del Nilo, Melina De Inocentis.

Reina de Egipto

Una de las más espectaculares y lujosas superproducciones de Hollywood, sobre la historia de la Reina de Egipto, que desafió al Imperio Romano y tuvo sendos romances con dos de sus líderes más significativos, Julio César y Marco Antonio.

La emperatriz está tan bien interpretada por Elizabeth Taylor que el público en general concibe el personaje histórico con la apariencia de la actriz. Por otra parte, se convirtió en el símbolo del Hollywood más glamouroso, debido a sus espectaculares vestidos y maquillajes. Alrededor de su personaje, se observa todo el lujo que era capaz de exhibir la gran fábrica de sueños, como en la gran entrada de Cleopatra en Roma, con unos decorados majestuosos y decenas de extras que convirtieron el filme en una gran superproducción a la altura de Ben-Hur (1959) o Los diez mandamientos (1956).

La actriz aparece arropada por varias de las estrellas más solventes de la época, entre los que destacan Richard Burton como Marco Antonio y Rex Harrison como Julio César. Ambos exhiben todas sus cualidades interpretativas. Joseph L. Mankiewicz es uno de los mejores realizadores de la etapa más clásica de Hollywood, con películas como Eva al desnudo o La huella. En Julio César había retratado, diez años antes la figura del primero de los emperadores romanos. El filme se hizo acreedor de tres oscar relativos a Mejor Fotografía, Decorados y Efectos Especiales.

Reparto:Elizabeth Taylor
Richard Burton
Rex Harrison
Pamela Brown
George Cole
Hume Cronyn
Cesare Danova
Kenneth Haigh
Andrew Keir
Martin Landau
Roddy McDowall
John Karlsen
Del Russel
Jacqui Chan
Michael Hordern
Francesca Annis
Gwen Watford
John Cairney
Michael Gwynn
Martin Benson
John Doucette
Loris Loddi
Gin Mart
Kenneth Nash
Marne Maitland
John Hoyt
Carroll O”Connor
Marina Berti
Isabelle Colley
Jean Marsh
Douglas Wilmer
Richard O”Sullivan
John Valva
Andrew Faulds
Robert Stephens
Herbert Berghof
Furio Meniconi
Gregoire Aslan

Categorías:Historia, Películas

MEMORIAS DE ADRIANO- Marguerite Yourcenar.

16 noviembre 2009 3 comentarios

Memorias de Adriano (13) de 1951 y Opus nigrum, de 1968, se apoyan en un conocimiento de la antigüedad greco-latina la primera, y del Renacimiento la segunda. Los principales personajes: emperador Adriano, Marco Aurelio, quien después sería emperador filósofo , Antínoo, el esclavo que muere joven. Resumen: Un relato admirable y ya clásico, en la estupenda traducción de Julio Cortázar. Un emperador romano se inclina sobre su pasado: el poder, las conquistas, los turbios episodios palaciegos, las horas de triunfo y de peligro… Adriano cuenta su propia historia y poco a poco el César va dejando asomar al hombre, su atormentada intimidad, su secreto, que habría de fijarse en estatuas, en poemas, en templos. Bajo la forma de una autobiografía imaginaria minuciosamente fundamentada en la realidad histórica, Marguerite Yourcenar reconstruye un tramo espectacular del gran pasado clásico. Marguerite Yourcenar cuenta que una vez encontró, en una carta de Flaubert, esta frase inolvidable: ´´Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estuvo solo“. Es el momento que inmortaliza su Memorias de Adriano. En la obra “Memorias de Adriano”, escrita por la francesa Marguerite Yourcenar, la homosexualidad no es un tema para tratar con el mismo criterio con el que se trataría hoy en día una historia semejante; puesto que el desprecio por la mujer de esta época antigua puede ser la causa principal de la preferencia a esta tendencia homosexual. La mujer de la era antigua, en una forma exagerada, desarrolló un papel de invisibilidad, puesto que se consideraba que las mujeres no tenían raciocinio ni voluntad, y que sólo eran valoradas de los quince a los veintitrés años, que era cuando su cuerpo resultaba útil y apetecible para el sexo opuesto. Su vida fue demasiado limitada por las leyes y la sociedad patriarca a la que la mayoría de ellas temían y por consecuencia aceptaban. En cuanto a la jurisprudencia, ella no tenía derechos reconocidos, ni públicos ni privados. No tenía autonomía para decidir sobre sus propias vidas o sus propios cuerpos; sobre su matrimonio o su concepción. El desarrollo de la mujer como ser humano fue impedido, además de su crecimiento intelectual o espiritual. Les fue prohibido una educación o un desarrollo de algo mas que no fuese de sentido maternal. Además ni su identidad, ni sus trabajos fueron valorados. Efectivamente, esa sociedad patriarca catalogaba a la mujer como un ser insuficiente, y el individuo que naciera mujer era mas bien “un hombre frustrado”. Por lo tanto, la idea del hombre de establecer una relación con un ser analfabeta e ignorante, no es muy apetecida. Sólo de una forma el hombre estaba en necesidad de la mujer: cuando buscaba de un heredero de su apellido y sucesor de sus más valiosos méritos. Obviamente, solo seria de su agrado un ser masculino y no “el hombre frustrado”. Esta inferioridad física de la mujer así misma, fue la que determinó su posición social de la época. Por que Adriano, como hombre declara que “en general, las mujeres son lo que quieren ser; o resisten a los cambios o los aplican a los mismos y únicos fines”. Demostrando así que la mujer podría superar el pensamiento oscuro que tenía la sociedad de ella, y de allí poder ganar un poco de respeto.

Categorías:Historia, Lecturas

Lucano

12 noviembre 2009 6 comentarios

Marco Anneo Lucano nació en Córdoba el año 39 d.C. y murió en el año 65.

 

La afición por la poesía y la similar edad contribuyeron a cimentar entre ambos jóvenes una firme amistad, solo rota después por la rivalidad poética.

    Al subir Nerón al trono, Lucano fue llamado a la corte, y apenas revestido de la pretexta, fue nombrado cuestor del príncipe y más tarde augur. El poeta agradeció estas concesiones con un Elogio a Nerón , presentado a un concurso literario y que constituyó uno de sus primeros éxitos.

Esto excitó la envidia de Nerón. Un poema de Lucano titulado Bajada de Orfeo a los Infiernos, obtuvo los aplausos y el premio en un concurso en el que tomaba parte el emperador con un poema describiendo las transformaciones de Niobe. Ello provocó las iras de Nerón que prohibió al poeta volver a declamar en público y significó la ruptura de aquella amistad que comenzó en la infancia.

 

A pesar de su corta de vida su labor poética fue fructífera. Compuso un gran número de poemas de los cuales sólo conocemos: El Incendio de Troya, El Catálogo de las heroínas, la Lira de Héctor, Orfeo, Las Saturnales, las Sylvas, en 10 libros, y una tragedia titulada Medea, de todas las cuales se salvó únicamente el poema épico-histórico Farsalia

La Farsalia es la única obra del poeta que nos ha llegado. Trata de la guerra civil que asoló Roma y permitió el ascenso al poder de César. César aparece en su obra como un genio y una encarnación de la historia, que debe purificar al pueblo romano, por el mal uso que hizo de su libertad y la falta de medida a que llegó su poderío. Pero Lucano se inclina por el bando de Pompeyo, símbolo de nobleza y dignidad. Por sus biógrafos, sabemos que escribió, además: un poema épico sobre Troya, otro libro sobre el descenso a los infiernos, un poema de elogio del emperador, Saturnalia; Orfeo y la búsqueda de su amada inmortal en el reino de la muerte; Medea, una tragedia inacabada; Silvae, diez libros de poemas; 14 libros de fábulas; Epigrammata; y un poema de exhortación a su amada esposa, Pola Argentia.

     “Leed la Farsalia, examinad los caracteres que anima, las ideas elevadas que derrama como brillantes centellas, los sentimientos que mueve y levanta en el corazón, la magnificiencia de sus descripciones, en que se ve circular la vida de la creación en su prístina pureza. Leed la Farsalia y advertid, escondida allí, como la perla en su concha, el alma de un poeta

 

Categorías:Hispania, Personajes
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